La selección de balonmano masculina se ha consagrado dentro del top 3 de América, junto a Brasil y Argentina. Así lo confirmaron en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, donde se quedaron con la medalla de plata en la final ante el equipo trasandino.

Además, el equipo ha participado desde 2011 en campeonatos mundiales y cada vez se acerca más al top ten del planeta. En su última participación, Alemania/Dinamarca 2019, lograron por primera vez ganar dos partidos en la fase de grupos y quedar en el puesto N°16.

Felipe Barrientos, seleccionado nacional y director técnico de la selección femenina de balonmano Sub-17, es uno de los más experimentados del plantel nacional y ha sido parte del exitoso camino. Por ello espera estar en Santiago 2023, ya sea dentro o fuera de la cancha.

¿Cómo va a ser competir en casa?

Para mí es muy significativo estar presente en los próximos Juegos Panamericanos. Es el evento deportivo más importante de la historia del deporte chileno y soy consciente de su  envergadura. 

He participado de seis JJPP, desde Santo Domingo 2003, cuando tenía 18 años, así que he visto su evolución en los últimos 20 años y para mí ha sido vivir casi unos Juegos Olímpicos, porque los Panamericanos son lo más cercano a eso. Por lo mismo, creo que es súper emocionante vivirlo en casa, somos privilegiados de poder vivir el evento deportivo más importante de nuestra historia. Me siento afortunado de poder participar, ya sea como jugador o como entrenador..  

¿Qué beneficios crees que trae al país su organización?

Lo primero es que a nivel cultural será una nueva imagen del deporte. Esta es la oportunidad que tiene el país de posicionar al deporte como un producto que la gente consume de verdad, porque si bien la Copa América también da un salto de calidad a nivel de evento y de consumo del deporte. Los Juegos ODESUR dieron una pincelada de lo exitoso que son otros deportes: por ejemplo, para la semana del balonmano, había más de 20 mil personas en Viña del Mar y eso abre el deporte como un producto que, si es consumible, llegan los recursos. 

¿Qué expectativas tienes para Santiago 2023?

Lo primero que quiero hacer es vivirlo, ya sea como persona, jugador o entrenador. Yo creo que como parte del cuerpo técnico estaré porque ese es uno de los objetivos con lo que estoy, pero a nivel de resultado, yo creo que el balonmano masculino tiene que ser protagonista. Ojalá se repita la final de Lima, sobre todo estando en casa, con el público empujando, más lo histórico del momento. Puede pasar cualquier cosa, pero el primer objetivo es estar en la final y obtener una medalla. Ahora como entrenador, estar en semifinales sería un gran paso, es un equipo joven con mucha proyección. Estar en esa fase nos da el paso para luchar por las medallas.

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